–E-Erick, puedo explicar– dijo Lorena bajándose del hombre y buscando cubrirse con la sábana, mientras el hombre en la cama se mostraba confundido hasta percatarse de la presencia del otro y palidecer.
Lorena salió de la cama con la sábana enrollada en su cuerpo y se acercó a Erick.
–Erick, yo…– Lorena se calló por la fuerte bofetada que recibió en el rostro y cayó al suelo.
–¡Hey, ella está embarazada! Tú no puedes…–
El hombre que se acercaba fue interrumpido por una fuerte patada en el estóma