Alina
Despierto con los rayos del sol atravesando la ventana. La suave luz da de lleno en mi rostro, encandilando mi vista. Arrugo el entrecejo y me incorporo en la cama, el cabello se me viene hacia delante y me sirve como una cortina para cubrirme del sol.
Me encuentro sola en la cama, envuelta en las sábanas y aún con las sensaciones de su tacto sobre todo mi cuerpo. Suspiro y una sonrisa involuntaria se forma en mis labios. Los recuerdos de la increíble noche que pasé con Lucian se sienten