Mundo ficciónIniciar sesiónAxel nunca se consideró un hombre que pudiera perder los estribos por una mujer, mucho menos por una mocosa que no sabía siquiera lo que era dar un beso decente. Recibió una carta del decano conforme avanzaban los días, diciéndole que se le presentó algo y el día que le tocaba regresar, ella entraba hablando con un chico de su misma edad…
Conocía bien a







