Mundo ficciónIniciar sesiónVehículos voladores pasaban alado de Lía, las vías aéreas estaban bien marcadas con un separador flotante que dividia la via de ida y de venida. Por un momento Lía se distrajo y casi la choca una nave, la joven se le atrabezó al conductor.
– ¡Ten cuidado tonta! –molesto gritó el hombre.
– ¡Mil disculpas tenga señor! –contestó a lo lejos. Desobedeció a Mónica al aumentar la velocidad, estaba muy ansiosa por conseguir la dirección, iba peleando con el tiempo.







