Mundo ficciónIniciar sesiónDONOVAN
La habitación de la loba se llenaba a cada segundo de jadeos, de gemidos y del hipnótico aroma de su sexo junto con el del lobo. El cuerpo de Megan ardía bajo la lengua del licántropo y no dejaba de revolverse.
—¡Por favor…! —suplicaba entre gemidos pidiendo al lobo que la dejara culminar—. Por favor, Don… por favor… —sollozaba buscando su liberación mientras empujaba sus caderas sin pudor contra la lengua de su lobo y acariciaba su cabeza con sus dedos.
Ella s