Mundo de ficçãoIniciar sessão—No le veo nada de gracia —ruedo los ojos pero al intentar salir me detiene—. ¿Qué quieres?
—Tienes razón, guardo muchos secretos, mismos que estoy dispuesto a contarte —me toma de la mano y nos acercamos a la enorme ventana, recorre las cortinas y salimos a un balcón, rodea mi cintura y siento como una corriente eléctrica recorre ca







