HOLLY
El par de dos había quedado profundamente dormido en los sillones, Cherise estaba completamente enamorada de ellos.
—Holly, no me cansaré de decir que tus hijos son adorables.
—Gracias, Chery—la última vez que hablamos, me sentí un poco mal por cortar su ilusión de pasar las fiestas juntos—¿Les gustaría pasar acción de gracias con nosotros?
Ella se cubrió la boca con sorpresa.
—¿De verdad?
—Claro… si no tienes inconveniente de pasar un día con una familia mexicana, está bien.
—Qué exótico