Leonel la arrastró a un parque de diversiones, ella negó al momento de ver el lugar. “No somos niños…”
Con una voz tentadora Leonel le dijo. “Podemos ser lo que queramos hoy…”
Le ofreció su mano expectante. “Diviértete conmigo”. La miró fijamente a los ojos.
La mirada de Rosalía hacia Leonel era enigmática también contempló la mano del hombre que esperaba una respuesta, ella tenía la intención de seguirse negando, pero nunca antes estuvo en un parque de diversiones, ni siquiera con Pablo lo h