Algo en ella brotó desde su corazón, algo oscuro, respiró agitadamente y sacó su teléfono tomando algunas fotos de la pareja.
Rosalía salió del lugar rápidamente, llevó las fotos a imprimir y las metió en un sobre. Pago a un mensajero por dejar el sobre en la gran mansión. Laura lo recibió y lo llevó hasta las manos de Miriam.
Miriam estaba furiosa, esperaba de pie a Linda en la puerta. Al verla llegar la tomó del brazo. “¿Cómo se te ocurrió salir con ese tipo? ¡No tiene ni donde caerse muer