Rosalía le comentó con mucha tranquilidad. “Sabes… Si mueres nadie llorará por ti… hablarán de la chica que se lanzó de la azotea de un edificio por algunas semanas, después nadie recordará el incidente, ese hombre que te lastimó se saldrá con la suya y tu madre estará feliz de deshacerse de ti… ¿Eso quieres?”.
La chica se quedó callada y pensativa. “No tengo nada ni a nadie”.
Rosalía la contradijo. “Me tienes a mi…”
La chica giro su rostro analizando a la mujer.
Rosalía le explicó. “Me