REY DE CORAZONES. CAPÍTULO 44. Una amenaza
REY DE CORAZONES. CAPÍTULO 44. Una amenaza
La sonrisa de Vera se desvaneció por un segundo, apenas un parpadeo, pero suficiente para notar el cambio.
—Eres demasiado perspicaz para lo que te conviene —dijo finalmente, con tono helado, dándose cuenta de que el cerebro de la muchachita que tenía delante no le hacía justicia a su edad, y que no sería tan manipulable como había esperado.
—O demasiado honesta —replicó Cally, cruzando los brazos—. Entonces no estoy equivocada. Ya fue a pedirle esto a