JOKER. CAPÍTULO 28. Una historia sin pruebas
JOKER. CAPÍTULO 28. Una historia sin pruebas
El silencio que quedó después de la última frase de Sakura no fue cómodo. No fue de esos silencios tranquilos que invitan a pensar con calma, sino uno denso, cargado de ideas que se chocaban unas con otras. La luz del hospital entraba por la ventana con un tono pálido, casi frío, y Akira seguía de pie, con los brazos cruzados, como si su cuerpo necesitara mantenerse en tensión para no desmoronarse.
Sakura respiró hondo antes de continuar. Tenía la garganta seca y una sensación incómoda de vértigo, como si acabara de abrir una puerta que ya no podía cerrar.
—Ahora no tengo pruebas sólidas para demostrarlo —dijo al fin, con honestidad—. Y eso es lo que más me preocupa. Tengo miedo de que hayan destruido los registros originales desde que empecé a investigar.
Akira la miró con atención, pero no parecía sorprendido. Había algo en su expresión que mezclaba enojo, intuición y una calma peligrosa.
—Otra persona lo está demostrando por ti —respondi