CAPÍTULO 73. Una segunda luna de miel y un ataque imprevisto
CAPÍTULO 73. Una segunda luna de miel y un ataque imprevisto
Cuando por fin la sala quedó en silencio, Rowan no tardó en rodear a Raven con los brazos. El resto de las personas, con una discreción que parecía ensayada, murmuraron algo sobre ir por un café y desaparecieron, dejándolos a solas. Era evidente que todos habían entendido que necesitaban ese momento sin testigos.
Rowan se dejó caer en el sillón con un gesto de impotencia, y sentó a Raven sobre sus piernas. Ella se acomodó a horcajadas