Capítulo 56: ¿Y si yo busco ser su Luna?
Keyla mantuvo la cabeza en alto, caminando con la calma digna de su linaje.
Loaiza descendió detrás de ella con la misma elegancia tranquila que siempre la caracterizaba.
Uno de los guerreros de Rubí dio un paso al frente.
—Por aquí, mi señora.
Su voz era respetuosa, pero firme.
Keyla y Loaiza comenzaron a avanzar por el sendero ceremonial escoltadas por los lobos de Rubí, que caminaban a ambos lados.
……….
Finalmente llegaron a las escalinatas