Capítulo 37: Protegida por mi macho.
Capítulo 37: Protegida por mi macho.
Keyla acomodó con elegancia un mechón de su cabello blanco, que había caído sobre su rostro.
—Deberías escoger mejor a tus cazadores —dijo con calma, viendo a la Omega.
Y entonces caminó, sin mirar atrás. Pero cuando se alejó lo suficiente… El peso cayó.
Su respiración se volvió más profunda, su energía descendió. No estaba herida… pero había usado demasiada fuerza y control. Demasiada velocidad y precisión sin liberar a su loba.
Y fue en ese instan