EL CANTO DOLOROSO DE LOS SUEÑOS ROTOS.
Estefanía.
Me había sumido en un extraño mundo donde, a pesar de sentir frío, advertía algo de paz; sin embargo, su nombre no dejaba de resonar en cada rincón de mi mente, de mi existencia y de mi sangre. Me encontraba hundida en aquel letargo oscuro que me llevaba a la demencia, borrando a su paso los recuerdos que ya no tenía muy claro, estos no tenían éxito con el rostro del hombre que amaba. Una agonía más fuerte que la muerte me golpeó nuevamente sin contemplación, en medio de aquella in