Cap. 13 De tal, palo tal astilla.
Al llegar a casa, después de almorzar, Ino fue directo a su cuarto. Sacó el frasco con las arañas y comenzó a devorarlas. El sabor era desagradable, pero se obligó a terminar.
Segundos después, sintió que algo recorría su cuerpo. Un escalofrío la atravesó, pero pronto todo volvió a la normalidad.
Extendió la mano, esperando lanzar una red. Lo único que salió fueron unos hilos finos desde sus dedos. Eran resistentes y brillantes, pero no en la cantidad que esperaba.
Intentó una y otra vez. Al fin