—Alguien entró a robar en casa de Blake anoche —dijo Xavier desde la puerta de su habitación.
Kara ya se había incorporado.
—¿Está herido? —preguntó.
—No. Está bien. Llamó a Martin a las seis de la mañana. La mandíbula de Xavier estaba tensa, como si llevara mucho tiempo lidiando con algo. —No te llamó porque Ada estaba durmiendo y no quería asustarte.
Ella ya se había levantado.
—¿Qué se llevaron? —preguntó.
—Nada —dijo Xavier—. Ese es el problema.
Ella se detuvo.
Lo miró.
—Revisaron su estudi