Habla de mí…
Madison no tenía mucha ropa, pero sí un vestido que compró hace meses cuando lo vio en oferta.
Ahora veía que las chicas iban a las discotecas con tenis y pantalones rotos, pero ella no era así. Se puso el vestido corto, pero no tanto, y unas sandalias negras, mientras dejó su cabello suelto.
Se esmeró en un maquillaje “smokey eyes” y miró su reloj de pulsera.
Sara dijo que, a las diez, venía por ella, y solo faltaban algunos cinco minutos para eso.
Se miró en el espejo mirando su