Mundo ficciónIniciar sesiónEl servidor cifrado emitió tres pitidos consecutivos en el estudio improvisado del château. Igor alzó la vista de los monitores donde había estado rastreando las rutas de escape cuando la notificación urgente apareció en pantalla. El mensaje era escueto, directo: Hospital. Ginebra. Preeclampsia severa.
Las palabras se grabaron en su retina como hierro candente. Igor se incorporó de la silla con una velocidad que hizo crujir el respaldo de cuero, sus años de entrenamiento militar activá







