Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa oficina de Interpol en Auckland olía a café institucional y papel reciclado. Danna había estado sentada en la silla de metal durante veinte minutos, observando cómo la grabadora digital en el centro de la mesa parpadeaba su luz roja con regularidad hipnótica. Las paredes eran de un beige corporativo que probablemente tenía un nombre elegante en algún catálogo de diseño interior, pero que en realidad solo gritaba "burocracia gub







