Mundo ficciónIniciar sesiónCuando salgo del hotel la brisa fresca y nocturna golpea mi rostro. Como si fuera una especie de señal, inclino la cabeza hacia atrás y observo el cielo oscuro y lleno de nubes grises que augura una tormenta de las que duran horas.
Parezco una tormenta, a punto de explotar por todos los pensamientos incesantes e inconclusos que dominan mi mente. Me debato entre el orgullo y la necesidad. Por un lado, la propuesta indecente de Blake parece la única salida para el pr







