Mundo ficciónIniciar sesiónSam no me contradice, no baja la mirada ni se incómoda, sólo muestra una hundida indiferencia, como si no pudiera sentir nada más allá de eso. Creo que comienzo a comprender lo que es echar en falta las puras e inocentes facultades de una persona una vez que las has perdido.
Su mirada se han enfriado varias tonalidades, de un gélido ámbar y su cuerpo permanece rígido y firme. Esta vez no me impide que llore, sabiendo que lo único







