Mundo de ficçãoIniciar sessãoEntró en la fría y lúgubre habitación encontrando al rubio encogido.
Jayden temblaba y se abrazaba a sí mismo cuando notó una mano acariciarle el cabello.
-No...no me...no me toque- sollozó.
-Ooo pobrecito mío- rezumó Gerry sin dejar de acariciar su cabello -Vamos a curarte y verás que después lo agradeces-
-Qui-quiero irme, porfavor- gimoteó Jayden sintiendo pinchazos e ignorando, por completo, lo que le sucedía.
-Pequeño, eso no va a poder ser- contestó Gerry.<







