Mundo ficciónIniciar sesión— Esa es la hija de esa mujer tan peligrosa — le decía Corina mientras lo seguía al despacho en donde Gregory le pidió que entrara.
— Peligrosa, pero no engañosa como cierta víbora — la miró fijamente con esos ojos profundos que hacen a cualquiera temblar.
— Esa zorra americana no tiene comparación — le respondió ella disimulando los nervios que empezaban a atacarla. Gregory la miró







