Marcella Dubois desapareció de la ciudad pocas semanas después. Incluso su familia desapareció del radar, con toda la deshonra que había traído su hija al apellido Dubois, prefirieron marcharse definitivamente y continuar sus operaciones desde otro país.
Los medios reportaron que había decidido “tomarse un tiempo en el extranjero” por motivos de salud, pero todos sabían que aquello era solo una excusa.
El escándalo había sido tan grande que ni siquiera su apellido podía sostenerlo. El plan de su padre de secuestrar a las trillizas había salido a la luz, mismo que fue frustrado por el equipo de seguridad de Skyler.
La vergüenza para los Dubois era enorme.
Viajó a Europa junto a su hijo, el pequeño Zaid que milagrosamente logró sobrevivir a las complicaciones del parto, aunque no sabían si heredaría el defecto genético de su padre.
Pero ya nada era igual.
El bebé era su única compañía… y su única forma de seguir sintiéndose parte de algo. Le dió un nuevo sentido a su vida, se