8. Sus hijas tienen potencial
Esa noche, mientras revisaba proyectos y balances desde su oficina improvisada en el departamento, Skyler volvió a mirar la hora.
A cuatro días de haber mandado a las niñas al internado, su desesperación por conocer los detalles de su estancia la estaban volviendo loca.
Faltaba poco para poder llamar al internado y asegurarse de que las niñas estuvieran bien. Su vida se dividía en dos fuerzas opuestas: el instinto de madre que todo lo abarcaba y la mujer de negocios que luchaba por consolid