5. Celos explosivos
Alessia despertó con esa sensación desagradable que aprieta el pecho incluso antes de abrir los ojos. Sabía exactamente de dónde venía.
La imagen de esa mujer apoyándose en el mostrador de la joyería, preciosa, radiante, inclinándose hacia Vladimir como si fuera su lugar natural.
Y él… tan calmado. Tan impasible. Tan poderoso.
Se llevó una mano a la frente y exhaló con frustración. No podía permitirse ese tipo de emociones.
«Es un matrimonio arreglado»,, se recordó. «No te pertenece. No le pert