Capítulo 49. La transformación
Ocho años después
Arya se miraba en el espejo con una expresión de tristeza, en el preciso instante en que sus padres entraron a la habitación.
―¿Cómo está la cachorra más hermosa del mundo? ―le dijo Lucía mirándola con amor.
La jovencita dibujó una media sonrisa en el rostro, que no llegó a sus ojos..
―Ya no soy una cachorra, a partir de hoy soy una loba… con todas las de la ley y aunque hoy es el día de mi transformación… no conseguiré a mi pareja destinada… ―de pronto su expresión cambió