Virus y Venom entraron al mismo tiempo en la habitación del Padrino Marco. Él ya los estaba esperando, con la pipa de tabaco entre los labios y una amplia sonrisa en el rostro.
—¿Por qué estamos aquí? —preguntó Alessandro con frialdad, sin mostrar ningún interés.
—Vamos, ¿ya no puedo veros? —respondió el Padrino Marco, con los ojos brillando de calidez. Virus soltó una risa mientras se sentaban frente a él.
—Mañana por la noche habrá una fiesta aquí. Será un encuentro anual de los hijos e hered