Ariella
Asher, siendo Asher, se aseguró de robarme un beso, arruinando mi maquillaje de nuevo, antes de que siquera bajáramos del auto.
Apenas tuve tiempo de protestar antes de que él ya estuviera saliendo, ajustándose la corbata como si nada hubiera pasado, para luego dar la vuelta hacia mi lado y abrirme la puerta.
Le dirigí una mirada de pocos amigos. Él solo sonrió a medias.
—Te ves hermosa de todas formas. ¿Y a quién estás intentando impresionar?
Le di un golpe en el brazo, pero me atr