Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa primera gota plateada tocó mi mejilla como una caricia helada, y supe que algo había cambiado en el orden fundamental del universo. El cielo nocturno lloraba lágrimas de luna líquida, cada gota brillando con una intensidad que me dolía contemplar directamente.
Mira levantó su rostro hacia la lluvia extraña, sus ojos reflejando la luz sobrenatural.
—¿Qué está pasando? —susurró, su voz apenas audible sobre el suave repiqueteo de las lágrimas celestiales contra el suelo.







