Mundo de ficçãoIniciar sessãoConstruiste un templo de memoria sobre una mentira. Y ahora la mentira quiere hablarte.
Phoenix observó cómo el cuerpo frágil de Sophia se incorporaba con una lentitud que contradecía la agudeza en sus ojos. Quinientos años en hibernación habían dejado su marca en la carne, pero la consciencia detrás de esos iris dorados permanecía afilada como una cuchilla recién forjada.
—Cuéntame —dijo Ph







