Mundo ficciónIniciar sesiónTreinta años viajando al borde del multiverso en una nave con doscientas cuarenta y siete consciencias peleando por el control de un cuerpo es como una prisión autoimpuesta donde el carcelero y el prisionero son la misma persona multiplicada por doscientas cuarenta y siete. Y el primer año aprendí que la locura no es perder la razón, sino tener demasiadas razones simultáneamente.
La flota se extendía ante nosotros como una constelaci&oac







