PUNTO DE VISTA DE SYLVARA
Malachai rió, con una risa fría y cortante. —Ya veremos —dijo, dirigiendo su mirada a Morrin.
—Continúa, Morrin… y cuando termines, mátala —ordenó.
La sonrisa de Morrin se torció cruelmente. —Es un placer, Su Alteza —dijo, riendo.
Entrecerré los ojos, con las manos temblando de ira y furia. «Si lo tocas… atente a las consecuencias», advertí con voz baja y amenazante.
Morrin rió, alzando las manos mientras comenzaba a recitar un conjuro, y las sombras a su alrededor se