PUNTO DE VISTA DE KAELEN
Basta ya de las peleas de enamorados... o lo que sea esto —dijo Aedric, riendo—.
Lo miré fijamente, mi mirada lo quemaba. Si no fuera por estas cadenas, le habría arrancado la cabeza.
“¿Está permitido tener concubinas? Porque, por lo que sé… el Gran Jefe Raja no lo permite en la Tribu de la Luna Helada.”
Los ojos de Aedric se volvieron fríos, mirándome fijamente.
Antes de que pudiera responder, una voz que no había oído en veintiséis años rompió el silencio. Sentí que s