La semana transcurrió más rápido de lo que me hubiera gustado, aunque nuestra boda fue relativamente sencilla y privada, todos hicieron que fuera un momento muy especial. Serenity se veía preciosa con un vestido color beige y una corona de flores, estaba radiante y feliz.
Douglas y Liam pasaron la mayor parte de la tarde burlándose de mi cara boba, dicen que solo me faltaba salivar, pero era muy difícil ocultar mi felicidad.
Elán fue el encargado de acompañar a su madre hasta el improvisado al