La mañana comienza más temprano de lo que hubiera imaginado, Serenity se despierta antes que yo y cuando abro los ojos, ya está vestida, con un precioso vestido amarillo que resalta el color de su piel.
—Buenos días —Me saluda, entregándome una taza de café.
—Faltan algunas horas para que lleguen los chicos —Le recuerdo.
—Lo sé, pero tu madre y Lupita me esperan para preparar la comida.
—Acuéstate un poco más —Le pido y niega.
—Te conozco, no solo será recostarme un poco más —Me recrimina—.