Casandra perdió la cuenta de las veces que Fabio había reproducido el video que encontraron en la USB dentro de la boca de Mónica Durán. En él, a la rubia, se le veía desnuda, sucia y atada en una silla del comedor de Fabio, implorando por su vida.
En los primeros minutos de los veintitrés totales, parecía muy segura de sí misma, gritando para que la liberaran de las ataduras y que la dejaran ir, pero luego…
—¡Fue tu culpa! —Casandra se aturdió al escuchar de nuevo esa parte, a pesar de que ya