60. A la espera del fallo
Casandra se impacientó en su tercer recorrido al pasillo de la sala de espera donde debía aguardar. Al no ser familiar de Susana, no tenía autorización de verla. Por lo que, su única salida era que Josh le echara una mano con el protocolo.
No quiso avisarle a nadie sobre su cambio de planes, pero las fotos que Sara, su asistente, le entregó, la dejaron con un nudo en el estómago. Ella tenía fuertes lazos con uno de los detectives que llevaba el caso y le informó que, cuando se dieron cuenta de