25. Noche de bodas 1
Susana
Parada frente al ventanal, miró las luces de la ciudad, el tráfico y algunas personas aventurándose a cruzar las calles bajo la copiosa lluvia. Escuchó el escándalo de la música y las risas estridentes de algunas mujeres al otro lado de la puerta y se limpió una lágrima de la mejilla.
Habían pasado horas desde que dijo; “Sí, acepto” ante al obispo, quien viajó expresamente para la boda de su sobrino favorito y también frente a cientos de personas que apenas la conocían.