Su prometida… su prometida esas únicas dos palabras rebotado con fuerza en mi corteza cerebral, es algo que no me esperaba, aunque sabía que era mala idea reunirme con ella. Tenía una leve esperanza de estar equivocada sobre ella, pero a juzgar por lo primero que salió de su boca, aceptar reunirme con esta mujer fue una mala idea.
Pero aquí estoy como una tonta.
—Veo que por tú silencio, no esperabas lo que dije —Inspira una bocanada de aire para agregar con mucha calma —Seguro, sabes sobre