Al llegar a la estación de policía, Alex se apresura a bajar del auto de Ian y corre puertas adentro para encontrarse con su mujer, en su trayecto se encuentra con Soria, quien lo lleva hasta la oficina de Esposito en donde se encontraba la joven caminando de un lado a otro como un animal enjaulado. —Lina —entona al entrar en la oficina y verla en movimiento. —Alex —suspira ella y corre hacía él. Alex la estrecha en sus brazos. Lina esconde su rostro en el pecho de él y Alex hunde su cara en el