Capitulo 58.
—Bastardo.
—¿Te dolió? Ups, creo que si —soy muy cruel.
—Ya lo vemos —con un leve empujón me alejo de su cuerpo para ponerse de pie.
—Alejate de Agnes o de lo contrario sufrirás las consecuencias ¿queda claro Bruno? —le lance una mirada de odio y rencor.
—Entendí muy bien la amenaza.
—Que buen perro eres, nunca dude de tus capacidades —azoto la puerta al salir, la molestia que le provocaron mis palabras dudo mucho que pueda disiparse en unas horas —. Llama a la señorita Bianchi, necesito su pre