Capitulo 150.
Subí al elevador con el corazón en un hilo. Me faltaba la respiración y no sabia lo que estaba sintiendo, tenía náuseas y ganas de vomitar. Pase de largo cuando la secretaria intento hablarme para saludarme, no le preste atención y continúe caminando como una demente. Al llegar a la oficina de Dorien abrí la puerta sin llamar.
—Estoy embarazada y tu hijo quiere matarme —con el pulso acelerado no me importo hablar frente a diez caballeros que enseguida me miraron de pies a cabeza. Los ojos de Do