Me tienen completamente aprisionada entre los dos, mi cuerpo se comienza a calentar -¿Dónde están? – no te preocupes – salieron – Cómo siempre ambos terminando de hablar por el otro cuando estamos juntos.
¿Qué pasó con mi fuerza de voluntad? ¿Se fue por completo al verlos así? ¿Tan poco es lo que me puedo controlar?
Mateo había desabrochado mi blusa y Bruno soltado mi falda, estaba solo en ropa interior, aún con los ojos cerrados dejándolos recorrer mi cuerpo, podía sentir sus duras erecciones,