Willow
No sabía qué me había llevado de vuelta a la habitación del hospital de Axel en ese preciso momento. Quizás fuera la tensión que aún se respiraba en el ambiente, o la inquietante energía que me había estado molestando todo el día. Aiden me había vuelto a enviar un mensaje de texto para pedirme que fuera a verle, pero esta vez su mensaje había sido más críptico y no tan habitual como de costumbre. Era casi como si hubiera pasado algo y ahora solo quisiera contármelo. Aunque sabía que los