Mundo ficciónIniciar sesiónSergio esperó a Marcela frente a la entrada del ascensor privado. Salieron juntos y el jaguar se dirigió por calles que Marcela no conocía, en donde convergía la zona comercial de uno de los barrios más costosos de la ciudad. Frente a su ventana afluían reposterías de coloridos y elaborados pasteles, tiendas de ropa con maniquies mejor vestidos que ella y servicios de spa para mascotas en los que estaba segura que usaban cremas diez veces más costosas que las que ella aplicaba a diario sobre







