Sergio no estaba seguro de lo que debía hacer. Había tomado un taxi luego de reclamar el traje, que ahora llevaba colgado de un gancho y cubierto con un forro de cuero, y mientras veía el logo de la prestigiosa marca de moda que lo había confeccionado, se preguntaba si debía compartir su experiencia con Antonio y contarle la extraña situación propuesta por Angélica, la profesora de su clase de Emprendimiento e Innovación, pero, de otra parte, había entendido que la invitación era personal y qu