—¿Ya has tomado una elección?
Fueron las primeras palabras que soltó Elena en cuanto Jayden entró en la habitación. El hombre la miró por un instante; ella estaba sentada en la cama, distraída con su teléfono móvil. Hizo la pregunta, pero sus ojos permanecieron clavados en la pantalla del smartphone.
Jayden se limitó a soltar un largo suspiro, no respondió y continuó su camino directamente hacia el baño. Elena rodó los ojos con fastidio; podía adivinar que su amante aún no tenía una respuesta